Entrevista a Enric Sanchis, Presidente de la Asociación Vecinos de Benimaclet

Publicado por MCarmen Franch en

AAVV Benimaclet
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ENTREVISTA a ENRIC SANCHIS – Presidente de la Associació de Veïns i Veïnes de Benimaclet.

Enric Sanchis es profesor de Sociología jubilado. Vive en Benimaclet desde 1979 y es miembro de la asociación desde 1993.

Entrevista realizada por Mª Carmen Franch, el 14/2/2022.

¿Cuál es la problemática actual del barrio?

E.Sanchis: El barrio tiene los mismos problemas que otros barrios periféricos de Valencia, y algunos problemas más específicos.

El problema más importante en estos momentos, y el más conocido, es el PAI, el Plan de Acción Integral que afecta a una zona importante de Benimaclet.

Cuando se hace la ronda norte la huerta queda dividida, hay una zona protegida y otra donde se pretende construir 1350 viviendas por la promotora METROVACESA y, con algunos matices menores, es lo que quiere hacer también el Ayuntamiento de Valencia, que en estos momentos está formado por Compromís que tiene la alcaldía y el PSOE que tiene la Concejalía de Urbanismo, concretamente Sandra Gómez, pretende hacer un PAI parecido al que propone METROVACESA.

¿Qué se ha conseguido hasta la fecha para mejorar el barrio?

E.Sanchis: Hasta la fecha se ha conseguido la victoria, aparente, de que NO se haya aprobado el PAI que presentó METROVACESA en diciembre de 2018. Digo aparente porque el Alcalde, en 2020, dijo que ese proyecto no le gustaba, e invitó a METROVACESA a que presentara otro más respetuoso con los deseos vecinales.

En febrero 2021, la Concejala Sandra Gómez, asumió la posición del Alcalde, pero no abrió un periodo de negociaciones e intercambio de ideas entre el Ayuntamiento y METROVACESA para que se tuvieran en cuenta algunas de nuestras reivindicaciones.

El problema fundamental es la edificabilidad, que no está dispuesta a rebajarla, lo cual nos ha llevado a que el próximo domingo día 20 de febrero de 2022, volvamos a manifestarnos, la asociación de vecinos y otras entidades del barrio.

Va a ser la tercera vez en los últimos tres o cuatro años que salimos a la calle por el mismo motivo. Este es el tema más importante en estos momentos, pero hay otros problemas.

¿Cuáles son esos otros problemas?

E.Sanchis: Otro problema que tenemos nosotros, y otros barrios de la ciudad también lo tienen, es el “botellón”.  Benimaclet es un barrio donde tradicionalmente habitan estudiantes durante el curso, porque está próximo a las dos universidades públicas de Valencia.

Hace décadas que los estudiantes procedentes de los pueblos, que pasan el curso en el barrio, protagonizan el “botellón”, pero en los últimos años ha empezado a ponerse de moda realizar fiestas de fin de semana. Primero empezaron los jueves, porque los viernes los estudiantes se volvían al pueblo. Eran unas fiestas que se hacían en la calle donde se bebía cerveza y otras cosas, pero que duraban, más o menos, hasta la una y media de la madrugada.

Todos hemos sido jóvenes y hay que ser comprensivos, pero en estos últimos años había fiesta prácticamente todos los días de la semana, que podían durar hasta las cuatro o las cinco de la madrugada, eso entre semana, y los fines de semana pueden durar hasta las ocho o nueve de la mañana.

El problema ya no es solo que la gente esté bebiendo en la calle, sino que se vienen con guitarras, con tambores, con amplificadores de sonido, para que se oiga más fuerte la música. Además de soportar el ruido, la gente vomita y orina.

En la zona del centro histórico hay muchas casas de una planta y calles peatonales. Los vecinos han llegado a desesperarse con esta situación que les impedían descansar noche tras noche.

Afortunadamente hemos conseguido que esto no acabe en la constitución de “patrullas ciudadanas”, lo cual es muy peligroso. A base de mucha insistencia en el Ayuntamiento, la policía local ha conseguido controlar la situación.

Solo hay una solución, más presencia policial.

A medio y largo plazo sabemos que es un tema educacional y de ofrecer otras alternativas de ocio para los jóvenes, pero mientras tanto la única respuesta es la policía.

Hemos conseguido controlar el problema sencillamente con presencia policial.

Un coche de la policía local desde las nueve de la noche, tiene efectos disuasorios increíbles, porque a la gente no le apetece estar de juerga con la policía al lado, pero automáticamente la juerga se desplaza a otras partes del barrio, por ejemplo a solares o a la huerta, molestan menos, pero el problema sigue ahí.

Durante la pandemia desapareció el problema eventualmente, pero desde mayo-junio de 2021, volvimos a sufrir esta situación. Por fin, en septiembre, volvimos a conseguir la presencia policial, y ahora la situación se ha calmado. Pero es realmente muy desagradable.

Hay personas que han tenido que medicarse por problemas de ansiedad al no poder descansar, vecinos que han tenido que irse de su casa a casa de familiares o amigos hasta que esto se controle, pero en cualquier momento puede surgir otra vez.

Gracias a la presión vecinal, hemos conseguido resolver otros problemas, como la falta de equipamiento educativo.

En estos momentos, nos falta resolver a nivel educacional, la falta de escuelas infantiles, primer ciclo infantil, es decir de 0 a 3 años, la escoleta infantil. A partir de los 3 años, los niños ya van a los centros de educación primaria, los antiguos centros de EGB, pero de 0 a 3 años no tenemos centros públicos.

No estamos hablando de guarderías, estamos hablando del nuevo modelo de escolarización que tiene carácter educativo, aunque parezca excesivo, cuando el niño tiene un año se le puede enseñar jugando.

Queremos que haya por lo menos 200 plazas de escolarización pública de 0 a 3 años, y si puede ser gratuita, mejor.  

¿Qué queda por hacer?

E.Sanchis: En relación con la escolaridad de los niños de 0 a 3 años, queremos recuperar alguna de las alquerías. Por ese lado tenemos alguna posibilidad, ya que la política del Ayuntamiento y de la Generalitat, es estimular la escolarización, pero el déficit es tan tremendo que van haciendo lo que pueden.

¿Con qué organismos mantenéis relaciones para conseguir los objetivos?

E.Sanchis: Básicamente, nuestro interlocutor es el Ayuntamiento, organismo competente en casi todas las cuestiones que interesan al barrio, pero también a veces se comparte con la Diputación y la Generalitat.

Con el estado central, algunas cosas relacionadas con la policía nacional para el tema del botellón o la seguridad ciudadana.

En cuanto a Sanidad, y después de muchas luchas, a finales de los 90 conseguimos un centro de salud, que ya sabíamos que se quedaría pequeño, y enseguida empezamos a pedir otro, el segundo centro de salud es el de Alfahuir, que se inauguró en el 2018, las reuniones eran con la Conselleria de Sanidad. 

Nuestro objetivo inmediato es que doten de más personal a esos centros, empezando por el trabajador social, que ahora tenemos uno para los dos centros, y debería haber dos por centro.

Desde hace más de dos años, estamos trabajando para que se constituya el Consejo Local de Salud del Barrio.

Es un organismo de encuentro entre los profesionales de la salud que trabajan en el barrio y los usuarios. Su objetivo es la colaboración, intercambiar información y mejorar el servicio de atención y los recursos que disponemos. Tenemos a favor a los profesionales que trabajan en los dos centros de salud con los que mantenemos muy buena relación. Esperemos que en unos pocos meses podamos constituir este Consejo.

¿Qué zonas del barrio están protegidas y cuáles no?

E.Sanchis: Como Bien de Relevancia Local, está protegido el casco antiguo de Benimaclet, las casas de una o dos plantas tradicionales están protegidas, aunque el nivel de protección varía en función de las características del edificio.

Las alquerías que se han salvado son la Alquería La Purísima, que se ha habilitado como Centro de Día, la alquería de la Asunción y la Alquería Martí o Chalet Vista Alegre, de principios de s. XX que alberga oficinas del Ayuntamiento de Valencia.

Otra alquería que está protegida, pero que se está cayendo y queremos que se salve, es la Alquería de Serra del s. XVII. Me temo que acabará en ruinas. El problema de esta alquería es que tiene 50 propietarios, y complica cualquier acción que se quiera realizar. De hecho, es conocida popularmente como “la escombrera”, donde se hacen unas fiestas salvajes ilegales, con música a unos niveles altísimos, que se oye desde el pueblo.

¿Qué falta por proteger en el barrio?

E.Sanchis: Dentro de lo que es el terreno del PAI, hay casas y alquerías que habría que salvar, pero no sé cómo se resolverá el tema y si se podrá hacer algo por estas casas.

¿Alguna cosa más que añadir o reseñar?

E.Sanchis: Otro problema que tenemos en el barrio, es la población envejecida, mayor y muy mayor, personas de 80 y más años, que necesitan ayuda. Hay más de 1.000 personas con estas características.

Otra iniciativa que estamos intentando poner en marcha desde hace un año o más, es organizar una red de colectivos vecinales, dispuestos a hacer frente al problema de la soledad no deseada, mediante voluntarios.

Creemos que no es un tema que deba ser asumido solo por voluntarios, ni tampoco exclusivamente por funcionarios o empleados de la administración.

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